Milagros, de una forma inquietante, entra en el taller, siempre, expectante a las directrices que marca la maestra de taller para poder elegir con autodeterminación, si le gusta o no, la actividad que se propone.
El proceso artístico le cuesta, pero, no dice que no; gustándole más las actividades más rudimentarias, es decir, prefiere una actividad más monótona, donde no tenga que pensar mucho, sintiéndose en ellas mucho más cómoda.
Aun así, Milagros, nos presenta su expresión artística: la interpretación de un gato diseccionado en rectángulos. Realizó la representación del gato en un primer momento de forma espontánea en un tamaño pequeño, posteriormente ampliamos el tamaño en la fotocopiadora para poder hacer el collage que vemos ahora. La originalidad de la representación de la figura es atrevida y divertida.
A partir de este momento, Milagros ha empezado un proceso artístico en trasformación, en el que, como hemos dicho con anterioridad, las figuras pasan a ser representadas en barras alargadas, así como en el “Cubismo” eran cubos, ahora y en este caso es el “Rectangulismo”, rectángulos; siendo este su proceso y estilo Artístico a día de hoy.


